Acerca de la línea (i)
Esta semana se ha lanzado, tal y como ha sido ya recogido en múltiples bitácoras, el sitio web de Max (alias de Francesc Capdevila).
Para quien no lo conozca, Max es, ante todo, inquieto: autor de historietas, ilustrador, editor… Por si no fuera suficiente esta multiplicidad de tareas, durante su carrera se han sucedido un continuo cambio de registros, una continua asimilación (siempre bajo un estilo propio, reconocible) de influencias, una búsqueda continua de soluciones artísticas y narrativas.
No voy a extenderme mucho más, pues ya escribí sobre él en su entrada en la Wikipedia.
Aprovecho que salga por aquí Max para publicar un dibujito que me hizo en la primera página de mi ejemplar de su “Monólogo y alucinación del gigante blanco”, tras la finalización de una charla que dió, hace algo menos de dos años, en Murcia.

Hablando de lo que es el dibujo en sí, hemos comentado muchas veces que prácticamente ya no hay gente que se defina como dibujante, que todos los dibujantes están adjetivados en relación a una función concreta que hacen, una función mercantil. ¿Qué es para tí el dibujo? y ¿qué característica tiene que no tienen otros medios de expresión? ¿Qué es el dibujo esencialmente?
Buena pregunta. No sé. Es una actividad muy orgánica porque no existe nada más que la mano, la herramienta y el papel. Digamos que los intermediarios son mínimos. Incluso es orgánica hasta el punto de que tu mente se puede ausentar momentáneamente mientras tú sigues dibujando y no por eso lo hará peor, lo harás de otra manera pero no peor. Es este sentido es como una extensión física del propio cuerpo o del propio ser. Eso por una parte.
Por otro lado, la cualidad especial que tiene el dibujo es muy difícil de describir, pero es algo, volvemos a lo mismo, muy simple y directo o muy minimalista. Es como la expresión mínima del Arte en la máxima intensidad. Creo que todas las demás cosas se pueden definir en grados de complejidad superior en el momento de la creación pero no en grados de intensidad superior también en el resultado. Si pintas se supone, en general, que interviene el color, intervienen botes de pinturas, intervienen ciertos tipos de telas, de pigmentos, herramientas, espátulas… que lo hacen más complejo y lo llevan a otro lugar, hacia otro tipo de sensaciones. Pero, en cambio, la intensidad no tiene por qué ser superior al trazo directo entre la mano y el papel. Y lo mismo podríamos decir de la Historieta: la Historieta tiene una complejidad de elaboración enorme pero también los resultados en intensidad raramente suelen ser superiores a los que da la expresión directa del dibujo. Yo lo veo así.
PD.: y, sí, el título de esta anotación ya adelanta que habrá una serie (de la que, ahora mismo, se me ocurren otras cinco entradas) dedicadas a dibujantes de historietas o ilustradores. ¿El nexo de unión de todos ellos? Pues, posiblemente, que mi mente los asocia, de una forma u otra, más o menos cercana, con Max.







