Acerca de los libros (vi, Alianza)
Hace un par de días leía, con una semana de retraso pues había estado de viaje, el “Babelia” dedicado al libro de bolsillo.
Precisamente, para dicho viaje, uno para el trayecto de ida y otro para el de vuelta, había comprado sendos libros de bolsillo, ambos de Alianza (sin embargo, finalmente, sólo llegué a leer unas pocas decenas de páginas).
En cualquier caso, esto ha sido el origen de esta anotación de la serie “Acerca de los libros” en que he utilizado, para la parte gráfica, algunos de los libros que tengo de Alianza Editorial, y para los textos fragmentos de la columna “Lecturas liliputienses” de Alberto Manguel, en el “Babelia” citado.

Dos características esenciales definen el libro de bolsillo: su dócil tamaño y su voluntad nómada. Es por eso que el santo patrón de los libros de bolsillo es (o debería ser) un tal Lemuel Gulliver, viajero infatigable y minucioso cronista del minúsculo reino de Liliput.

Discreto, móvil, manuable, modesto, el libro de bolsillo es, de toda la biblioteca, el que más se pliega a la voluntad del lector.

Porque es portátil, no exige que se lea en un lugar determinado, como los elefantinos volúmenes de una enciclopedia; porque es barato, no provoca en el lector que quiere garabatear en sus márgenes el sentimiento de lèse majesté que causan sus más aristocráticos hermanos de tapa dura; porque es pequeño, no desdeña el bolso ni, obviamente, el bolsillo, y se deja llevar a la cama como el más dócil de los enamorados.

Hoy los libros de bolsillo reinan supremos, tanto entre sus congéneres de librería como entre las morcillas y pantuflas del supermercado, ofreciendo al lector que busca un discreto compañero de ruta todo tipo de aventuras, desde los periplos más imbéciles hasta los clásicos viajes del perspicaz Lemuel Gulliver.

Véase también: Acerca de las alianzas (i) y Acerca de las alianzas (ii).
Vicky dijo
6 de Marzo de 2009 a las 3:42 pm
Se te olvidan dos ventajas más:
- Porque son baratos, no da pereza comprar los de un autor desconocido o una obra no famosa, por el miedo a que luego no nos guste. De forma que favorecen el descubrimiento de nuevas obras y temas para el lector.
- Porque son baratos, por el precio de uno de “pasta dura” compramos dos (o más), lo que supone un gozo interno para el lector compulsivo.
Juan Ignacio dijo
8 de Marzo de 2009 a las 8:57 pm
Bueno, razones para los libros de bolsillo hay, claro, muchas y el precio, como dices, no es una de las menores.
En cualquier caso, las razones del artículo no se “me” olvidan a mí, sino que son fragmentos de un texto ajeno, de Alberto Manguel.
yomi dijo
31 de Mayo de 2010 a las 12:13 am
yo lei un libro ami me gusto parque te abla de la tierra y el libro que lei se llama asi ¡y el mundo se hizo asi es un libro muy bonito es un mito de la creacion de la tierra